El verano, época de solidaridad

El director de nuestra entidad, Jordi Balot, ha publicado un nuevo artículo de opinión donde reflexiona sobre los voluntarios que dan su tiempo de vacaciones para otras personas aportando conocimiento, apoyo y una manera de ser y hacer propia.

Autor: Jordi Balot
Publicado a voluntaris.cat

Con la llegada del verano ya estamos pensando todos en las vacaciones. Los niños cambian su ritmo de vida con la finalización del curso escolar y empiezan los casales y colonias. A lo largo de estas semanas todo se modifica. Los afortunados que estamos trabajando, deseamos que lleguen nuestros días de vacaciones para poderlos dedicar a aquello que nos apetece, a aquello que nos gusta y nos motiva. Podemos dedicar una parte de las vacaciones a descansar y cambiar de aires, pero también  podemos dedicar una parte a participar en alguna actividad solidaria, sea en algún casal o colonias -acompañante a niños, a jóvenes, a personas con alguna discapacidad, etc.-, o bien a algún campo de trabajo ya sea a nuestro entorno más inmediato, o bien, marchando a algún país más lejano, de los llamados países en vías de desarrollo.

Muchos jóvenes universitarios se encuentran en la misma situación. Finalizan sus estudios y, ante unas largas vacaciones, se plantean dedicar una parte a realizar actividades que puedan beneficiar a las personas más vulnerables y con menos oportunidades, que las estamos dejando al margen de nuestra sociedad.

Evidentemente, la solidaridad no se demuestra con la colaboración puntual unos días a lo largo de los periodos de vacaciones. La solidaridad, como tantos otros valores, se ejercen de manera continuada a lo largo de nuestra vida. Pero está claro que, en algunos momentos más señalados, podemos tener una mayor dedicación y de una manera más explícita a este tipo de actividades.

Las entidades de voluntariado tenemos la oportunidad de ofrecer espacios y actividades a todas aquellas personas que tenemos interés a podernos dedicar a los otros. De una manera más organizada, posibilitamos que personas de nuestro entorno, con ganas de implicarse desde la gratuidad, puedan ofrecer sus conocimientos, su acogida, su manera de ser… a los otros, porque juntos nos podamos desarrollar más humanamente y podamos contribuir a construir una sociedad más humana y más justa.